miércoles, 6 de febrero de 2008

Ayer a la noche (primera noche, después de mucho tiempo, sin poder dormir) leía algunas cosas, pero una de ellas en particular me llamó la atención. Era algo escrito por Macedonio Fernández:

"Si sólo viera escrito mi nombre en algún sobre...¡Sí, es sólo el temor de caer más, solo aquí, que me contiene! ¿Hubiera imaginado yo ir cayendo así desde hace tres años, a esta tenuidad, a esta nada de cosa humana tan exangüe que el saber que tengo un nombre entre los sueños y los vivires es un miedo para mí? ".

Me llamó la atención porque la otra vez estaba en lo de A. haciendo no se qué en la cocina cuando escucho que me menciona al pasar "porque Carolina blablabla". Yo escuché mi nombre y en lugar de afinar el oído para ver qué iría a decir de mí, pensé sorprendidísima: "tengo un nombre...". Si, estaba con algunas copas (vasos de plástico con alcohol barato) de más, pero no podía creer que yo tenga un nombre y que la gente me llame por el mismo. Seguramente este tipo de planteo existencial sea propio de un/a borracho/a, y no tenga trascendencia alguna, pero en el momento me abstraje de absolutamente todo lo que me rodeaba y junto a la sorpresa tuve una leve sensación de angustia, de sentirme rara e incómoda frente a la idea de que me han puesto un nombre y mandado a vivir.

6 comentarios:

M y S dijo...

y si te habremos extrañado por aca......bienvenida seas

Margui. dijo...

Carito del alma me alegra que retomes tu identidad bloggera. Pareciera ser que el blog que te pasé ayer te inspiro. No voy a hacer aclaraciones al respecto.

M y S dijo...

carito o lali? a quién le hablas margarita?

Carolin dijo...

jajajja
prohibidisimo mencionar esos apodos

Margui. dijo...

A caro, ali, lali, carito???

Adriancho dijo...

Bienvenida...! o seria re- bienvendia? bah, el que vuleve, dicen , es porque nunca se fué...
Pichona, te quiero mucho.
Amé tu foto con la guitarra...tas endiosadisima!
besoteeee